Omar González Moreno: Creo que habrá elecciones en Venezuela este año

Donald Trump celebra la venta de 50 millones de barriles de petróleo a repartir las ganancias entre Estados Unidos y Venezuela. Celebra el trabajo de Delcy Rodríguez y tiene palabras de cortesía para María Corina Machado. Entretanto, Omar González confía en que su país se encamine, pese a los temores y sinsabores, hacia la normalización democrática que pondría fin a una dictadura de nuevo cuño en Venezuela

Perduran dos lecturas muy diferentes, aunque ambas aparecen como ciertas. La una afirma que sin la operación “Resolución Absoluta” para apresar a Maduro y su esposa Cilia, el dictador hubiese permanecido en el poder por lo menos hasta el año 2031. De otra parte, se asegura que independiente de los beneficios de esa incursión armada, el derecho internacional ha sido severamente dañado. Entramos a una era en la que se impone el poder de los más fuertes.

Frente a esas dos observaciones habría que decir que el pueblo venezolano ha estado luchando desde hace 26 años con las armas de la ciudadanía. Es decir, hemos salido a manifestar, a protestar, hemos salido a votar y a negociar 17 veces con diversos mediadores. Todas han sido producto del engaño por parte del régimen narcoterrorista de Maduro y sus cómplices. De manera que la única posibilidad de que dejaran el poder que asaltaron, del que se apoderaron mediante la usurparon, era con el uso de la fuerza.

Los ciudadanos venezolanos no somos soldados, somos gente civil que utilizamos la voz, el voto como medios para cambiar un sistema, de manera que sin la intervención de la que fue objeto el régimen de Nicolás Maduro en la madrugada del 3 de enero de este año 2026, hubiese sido imposible otro desenlace en Venezuela.

No se trata de la violación de ningún derecho internacional como se afirma. Por el contrario, quienes lo han violado de manera flagrante y reiterada durante los últimos 26 años, un cuarto de siglo es el régimen porque permitió la invasión por parte de gobiernos y fuerzas extranjeras, como es el caso de Irán, el de Rusia, el de China. Como es el caso de las organizaciones paramilitares de Colombia, las FARC y el ELN, y de cárteles de la droga que se distribuyeron el país. Estos narcotraficantes jamás se imaginaron contar con un Estado con todas sus instituciones para cometer sus fechorías. Primero con Hugo Chávez y después con Nicolás Maduro. Recurrieron a los barcos tanqueros que llevaban petróleo, para utilizarlos como contenedores de droga. Desde la rampa presidencial salían aviones cargados de estupefacientes para inundar ciudades, países, continentes enteros con narcóticos.

Además de eso, saquearon al país. El oro del Banco Central de Venezuela fue sustraído y al propio Maduro, su esposa Cilia y 35 personas de su entorno le congelaron una cuenta de más de cinco mil millones de dólares en un banco de Suiza. Se ha registrado hoy más de 10.000 ejecuciones extrajudiciales (PROVEA ha contabilizado un total de 7,893 ejecuciones extrajudiciales cometidas por cuerpos policiales y militares durante los últimos 25 años hasta diciembre de 2021). Más de 20.000 venezolanos fueron torturados salvajemente en las inmundas cárceles de Maduro (Se ha documentado la detención de al menos 220 niños, niñas y adolescentes tras las elecciones de 2024; muchos de ellos fueron víctimas de torturas, incluyendo descargas eléctricas, desapariciones forzadas y violencia sexual, así como también las desapariciones forzosas de centenares de venezolanos que no sabemos dónde están.

Todos esos delitos los ha cometido el régimen y por eso fue necesario darse cuenta que era mucho más costoso su permanencia en el poder que depender de una comunidad internacional que había optado por mirar hacia otro lado, frente a un pueblo que era destruido y saqueado. Yo estuve entre los miembros del comando de campaña de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, que recibimos del asilo diplomático por parte de Argentina en la Embajada Argentina en Caracas y la dictadura expulsó de inmediato a los diplomáticos argentinos, nos sometió a más de un año y medio sin electricidad, sin agua, sin alimentos, sino lo que había en las bodegas de la embajada, así como también sin medicamentos y rodeados de policías y soldados. En un lado teníamos la embajada de Rusia con todo su aparato de espionaje. Por la parte de atrás estaba Corea del Norte. Al otro lado había una casa privada que la expropiaron y establecieron allí a los francotiradores, a los soldados y a manadas de perros entrenados para atacar. Ante sus narices gracias al apoyo de Estados Unidos fuimos extraídos y pudimos escapar (6 de mayo del 2025) Lamentablemente, uno de nosotros murió.

La diplomacia en general se ha degradado en los últimos años. Por ejemplo, como un católico apostólico y romano, le escribía al nuncio apostólico y ni siquiera me respondía. Los embajadores volteaban la cara, la ONU, decretos, comunicados, pero tampoco hacía nada, la OEA, mucho menos. Entonces, uno dice ¿para qué sirven estos organismos que ahora apelan al derecho internacional? Tenemos el triste caso de la Corte Penal Internacional. Los tentáculos de Maduro llegaron a corromper al fiscal Karim Khan porque Maduro contrató a su cuñada, que vivía con ellos para que fuera su defensora. El conflicto de interés era obvio. 11 años investigando los crímenes que estaban súper demostrados y no hicieron nada. Creo que llegó el momento de revisar todos estos organismos internacionales por su incapacidad para resolver problemas como este.

Cualquiera que sea la interpretación que se haga del momento que vive Venezuela no puede prescindir de un hecho central: el poder del madurismo ya no es lo que era. A partir de esta verdad cuatro incógnitas. La primera, la dictadura venezolana -usted lo dijo- participó en 18 negociaciones con la oposición, todas ellas seguidas de compromisos incumplidos. De tal manera que no es aventurado decir que lo que se mantienen en el poder disminuido intentan por ahora, ganar tiempo. Liberación de presos políticos a cuentagotas. Postergación sin fecha fija de medidas mínimas para iniciar un proceso de democratización. ¿Pueden seguir jugando a la demora?

Esa ha sido su estrategia durante años, quizás bajo la consigna de los cubanos que tienen una influencia determinante en Venezuela y particularmente en las Fuerzas Armadas. A los oficiales les decían: “Si resistes, ellos desisten”. Y eso se lo creyeron. Así lo usaron durante tantos años. Se burlaron de Estados Unidos con la administración de Biden. Sobrinos de Cilia Flores y de Maduro. Que habían sido condenados por narcotraficantes los liberaron. A Alex Saab, uno de los testaferros de Maduro, lo soltaron. Ellos se comprometieron a respetar los resultados electorales y no lo hicieron. Se burlaron de Noruega, lo mismo del Vaticano, se burlaron de todos los que sirvieron de mediadores. Ahora están aplicando la misma fórmula. Se comprometieron a liberar a los presos políticos y lo están haciendo a cuentagotas. Están apostando primero, llegar al mes de noviembre, cuando son las elecciones de medio término en los Estados Unidos para ver si Donald Trump pierde esas elecciones y la mayoría en el Congreso. Así pudieran seguir usufructuando del poder.

Segunda interrogante. Nadie con cierta racionalidad cuestiona la autoridad moral de la oposición encabezada por María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, tras la victoria electoral del 28 de julio del 2024, robada sin miramientos. Sin embargo, desde el punto de vista político, se trata de una oposición dividida y, por ello frágil. Para decirlo sin miramientos, varios políticos opositores no han tenido la grandeza que se necesita para aparcar sus ideales en beneficio del interés superior del país: recuperar la democracia. Ha prevalecido el personalismo y las ambiciones personales.

Tiene mucha razón, pero son Absolutamente minoritarios. Un grupo insignificante ante los venezolanos. Fíjese usted que el 22 de octubre del año 23 se realizaron elecciones primarias dentro de la oposición para escoger el liderazgo y más del 95% de los millones de venezolanos que acudieron a esa consulta en contra del régimen escogieron a María Corina Machado como la legítima líder de los venezolanos. 95% de los venezolanos sin diferencias de raza, sin de credos ni ideológicas. Es un país unido independientemente de las condiciones políticas y de otra naturaleza que prevalecen en otras naciones. Unidos en un solo objetivo superior: salir de esta pesadilla que ha destruido y saqueado a nuestra patria. Hay un grupo, no sé si por intereses económicos, porque aquí hay mucha plata que ha sido usada para corromper a militares, a políticos, a periodistas, a influenciadores; o para extorsión, mediante el terrorismo de Estado que existe en Venezuela.

Pero, repito, son una minoría despreciada por los venezolanos. Bastaría ver las redes sociales cada vez que aparecen algunos de estos personajes para que viera usted la avalancha de pronunciamientos en su contra, porque han traicionado precisamente el interés superior de los venezolanos, que es vivir en libertad y en democracia.

Tercera pregunta que requiere respuesta. Es cierto que Delcy Rodríguez ha prescindido de un par de figuras importantes vinculadas al madurismo, pero no parece viable un desarrollo de normalización democrática si no se excluye al encargado directo del aparato represivo del SEBIN, el DECIM, la Guardia Nacional, la Milicia Nacional Bolivariana y el Alto Mando de las Fuerzas Armadas. Con otras palabras, Diosdado Cabello y el general Padrino López.

En Washington, acompañando a María Corina Machado, en la entrevista con el presidente Trump, con el vicepresidente Vance, con el secretario de Estado, Marco Rubio, con la Jefe del Gabinete, ellos recordaron que han tenido experiencias en las que son peores los remedios que la enfermedad. Ahí tenemos el caso de Siria, de Afganistán, de Irak, en donde los tiranos desplazados son sustituidos por tiranos peores. Pero es que además tienen un interés superior. Estados Unidos necesita saber quienes han sido subvencionados con el dinero de los venezolanos. Por ejemplo, los Kirchner en Argentina. los Correa en Ecuador o Zelaya en Honduras, incluso Gustavo Petro en Colombia, en su campaña electoral ¿cuánto dinero se le dio? O al propio Lula da Silva en Brasil. Más importante aún, en la nómina de Maduro hay presunciones que había altos funcionarios del gobierno de los Estados Unidos, diplomáticos, miembros de las agencias de la CIA, de la DEA. Ellos necesitan saber quiénes son y si están todavía en el gobierno de los Estados Unidos. ¿Cómo es posible que un país como Venezuela haya financiado el proyecto nuclear de Irán, que fue bombardeado por Israel y por los Estados Unidos? ¿Cuánto dinero se invirtió? Se dice que son miles de millones de dólares. Cuánto dinero reciben los grupos terroristas del Medio Oriente como Hamás de parte del régimen de Maduro y antes de Chávez. Ni hablar de los cubanos y de Daniel Ortega. Es decir, hay informaciones que solo quienes estén en el vientre de ese monstruo de delincuentes, que fue lo que se instaló en Venezuela desde hace 26 años, pueden dar esa información.

Lo que sucedió es que hicieron -no tengo la menor duda- un acuerdo con los hermanos Rodríguez, Delcy Rodríguez y Jorge que traicionaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores, es probable para comprar su impunidad y disfrutar los millones de dólares robados. A partir de allí están ejecutando lo que se les pide, dando esta información que es clave para la limpieza, la transparencia del continente y para que nunca más sea ésta una nación influenciada como lo fue el continente americano por Nicolás Maduro y Hugo Chávez, por Fidel y Raúl Castro, por el Foro de Sao Paulo y el Acuerdo de Puebla.

Como sabemos el propio Marco Rubio ha dado una hoja de ruta. Primero, la estabilización, es decir, que no suceda en Venezuela lo que está pasando en Irán, con esa cantidad terrible de muertos, con la teocracia de los ayatolás. Luego la recuperación, con inversiones de dinero fresco para recuperar los hospitales, el sistema eléctrico, la industria petrolera y, finalmente, las elecciones. Todo el triple recorrido no tiene que ser un paso ahora y después el otro. Todo se está haciendo simultáneamente.

¿Debo deducir de sus palabras que la permanencia en el gobierno de Diosdado Cabello y Padrino López es circunstancial y de plazo relativamente breve?

Y de la propia Delcy Rodríguez y de su hermano Jorge. Ella ha comenzado lentamente, hay que decirlo, a desmontar el madurismo. Ha sustituido al jefe de inteligencia, a los comandantes regionales de las Fuerzas Armadas, eliminó el ministerio de Alex Saab, el testaferro de Maduro, el Ministerio de la Salud. Le ha cortado las fuentes de financiamiento del Ministerio del Interior que maneja Diosdado Cabello y lo mismo ha hecho con el financiamiento a las Fuerzas Armadas que maneja Padrino López. El próximo paso es la remoción del ministro del Interior y del ministro de Defensa. No va a ser fácil porque esta gente no se va a quedar de brazos cruzados. Y van a tratar de cobrárselo a Delcy y Jorge Rodríguez, su traición y la pretensión de eliminarlos. Ellos, mejor que nadie, saben que una vez que sean removidos, van a ser entregados a la justicia, porque sobre sus cabezas hay recompensa por su captura. Por Diosdado Cabello, 25 millones de dólares. 15 millones por Padrino López. Se están jugando el pellejo. Nosotros tenemos un refrán en Venezuela: “se están jugando a Rosalinda” (poema de Ernesto Rodríguez, en el que e l protagonista se apuesta todo en juego de dados) Es decir, si no hacen los mandados van a ser entregados y tendrán, quizás, peor destino que Nicolás Maduro y Cilia Flores.

Quiero traer a colación y hacer mía las palabras pronunciadas por el Primer Ministro de Canadá, Mark Carney, en su conversación con María Corina Machado, quien dijo: “Lo que se necesita es un proceso de transición pacífico, negociado y liderado por los propios venezolanos”. Es decir, voluntad democrática del pueblo y derecho soberano a definir su futuro.

Esa es la alternativa. Y tenga usted la seguridad, José Zepeda, que los venezolanos ya hemos escogido un liderazgo, el de una mujer bien capacitada, inteligente, muy valiente, que nos ha traído a este momento. Porque no es poca cosa haber ganado las primarias, haber transferido los votos a Edmundo González Urrutia, que es un hombre digno, poco conocido por los venezolanos, hasta que María Corina Machado lo apoyó, pero también el haber ganado el Premio Nobel de la Paz, un galardón extraordinario que el mundo entero ha fijado su mirada sobre Venezuela y sobre esta mujer. Ella arriesgó su vida en una temeraria y peligrosísima travesía del sitio donde estaba en la clandestinidad para llegar a Oslo a estar en los actos del Premio Nobel de la Paz 2025.

Si no hubiésemos vivido todo este trayecto, no habría sido posible la operación militar que Estados Unidos realizó el 3 de enero de este año. Si hubiésemos esperado a Naciones Unidas o la Organización de Estados Americanos todavía estuviera ellos Maduro y los suyos disfrutando del dinero robado, del saqueo y de la destrucción de nuestro pueblo.

José Zepeda

Periodista, productor radiofónico, capacitador profesional.

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