Venezuela: Cada día de conflicto, es una imposibilidad de avance

En Venezuela está en disputa no es solo quién gobierna, sino qué significa gobernar un territorio fracturado por años de crisis económica, migración masiva, deterioro institucional, redes criminales y una profunda polarización. La escena venezolana ha quedado atrapada en una contradicción explosiva: un poder interno que intenta conservar legitimidad y control, frente a un poder externo que pretende imponer un “orden” sin entender plenamente los costos de hacerlo

 

Conversamos con José Lombardi, abogado, historiador, analista político.

Comencemos con tres aclaraciones para especificar desde qué vereda hablamos. Primera si existe un antecedente indiscutible que concentra el consenso mundial, ese es el hecho de que se ha violado peligrosamente el derecho internacional.

Prevalece un consenso generalizado en relación con la ilegalidad de la acción militar empleada por los Estados Unidos. Creo que ahorita se va a abrir un debate importante a nivel internacional, en el cual los organismos multilaterales, entre ellos Naciones Unidas, serán actores principales en esta polémica.

Ahora, ya como como una opinión particular pienso que hay una violación a la soberanía y al derecho internacional. Pero, como finalmente el mundo actual es tan caótico y dividido las narrativas que para mí pueden ser ciertas, para otros no. Al decir que aquí hay, desde mi punto de vista, una ilegalidad, para otra visión del mundo, puede ser legal, y tendrán argumentos suficientes para decir defenderla, como es el caso de un sector importante de los Estados Unidos hoy, quienes la estiman una acción legal. No sé si legítima, pero legal. Estoy seguro que ya se inició un debate interno en los Estados Unidos para determinar la legalidad o no de este proceso (la exvicepresidenta Kamala Harris: “Que Maduro sea un dictador brutal e ilegítimo no cambia el hecho de que esta acción fue ilegal e imprudente”. El New York times: Si bien no escatima en calificar al líder venezolano como “antidemocrático y represivo”, advierte que la cura propuesta por la Casa Blanca podría resultar más devastadora que la enfermedad) De tal manera que hablar de la legalidad o ilegalidad del proceso en este contexto internacional sigue siendo complejo.

Segunda aclaración, Nicolás Maduro es un tirano, autor de crímenes de lesa humanidad -establecidos por el Grupo de Expertos de Naciones Unidas- y responsable del padecimiento del pueblo venezolano política, social y económicamente.

Hay suficientes elementos y argumentos para afirmar lo que tú estás planteando. Eso es bastante claro. Aunque volvemos siempre a las zonas grises en donde seguramente encontraremos quien mira con buenos ojos a Maduro y lo ve de otra manera. Por dar un ejemplo, China, que es una potencia mundial o Rusia, de pronto no comparten este concepto que nosotros planteamos.

Tercera aclaración. Lo deseable, la prioridad es la recuperación de la esperanza que pasa por la Concertación Nacional para la recuperación democrática liberada de imposiciones totalitarias, dictatoriales e independiente de tutelaje externos.

Sin duda. Ahí no hay matices. Creo que debemos tener los venezolanos del futuro próximo que queremos para Venezuela. O sea que podamos realmente mirar hacia una Venezuela democrática, libre, moderna, en donde todos los sectores puedan participar en lo que sería la reconstrucción y el futuro nacional soberano.

Usted ha planteado cinco escenarios plausibles a esta hora para Venezuela. Abordémoslos uno por uno. Primer escenario, la estabilidad pactada entre los sectores más moderados de la dictadura y la oposición. El primer escollo es que el gobierno de los Estados Unidos ha desdeñado la legitimidad de la oposición encabezada por María Corina Machado y ni qué decir la de Edmundo González.

Tanto en la acción militar como en la retórica, en la narrativa del discurso de Donald Trump está muy claro que María Corina y la oposición están quedando fuera de este proceso en este instante. Las elecciones del 2024 no son reconocidas ni avaladas.

Ojo, me refiero hoy y de lo que hemos escuchado del discurso del presidente de los Estados Unidos. Observo que entramos en una etapa en donde Estados Unidos quiere tutelar el proceso de transición, pero lo quiere hacer con sectores afines a Maduro. No se trata de una interpretación. Esto se ha dicho textual y públicamente.

Sobre lo que acaba de decir. Tengo la impresión de que cuando amaine esta ola de la preminencia del poder, de las armas y de las amenazas, María Corina Machado y los suyos, que son muchísimos en Venezuela, va a tener su oportunidad, pero deberá construir y demostrar la sostenibilidad del respaldo popular que ha demostrado en las urnas.

Deberíamos llegar al escenario en donde María Corina y ese sector que, como dices, también pienso que es muy mayoritario, tendrá la oportunidad nuevamente de que la gente pueda expresarse. La legitimidad la tiene. Creo que falta ahorita conseguir la legalidad.

Segundo escenario. La resistencia atrincherada del chavismo. Si eso se hace realidad, parece altamente probable la concreción de la amenaza de Donald Trump de una segunda ola más violenta que la primera.

Es algo evidente, no solo por la acción, que fue extremadamente exitosa, en donde no hubo capacidad de respuesta de ningún tipo por parte del régimen, al contrario. Creo que, para el mundo, todo lo que dijeron que podían tener para hacerle frente a una agresión, quedó plasmado que no es así. De tal manera que se lo pensarán mucho el costo que podría tener ese atrincheramiento.

En el tercer escenario aparece el alzamiento de un sector de las Fuerzas Armadas. Esta es una posibilidad muy del agrado del presidente Trump dado a las imposiciones con pistola y tarifas arancelarias sobre la mesa. Pero eso no quita que es la posibilidad del caos.

Si recordamos el primer periodo de Trump, esto era lo que se buscaba inicialmente. Se trataba de evitar la incursión militar directa a los Estados Unidos y que se pudiera hacer internamente con militares venezolanos. Al no darse esa posibilidad, en el gobierno de Trump que han llamado el 2.01 se perfila un Trump más activo, que toma decisiones concretas más que retóricas. El propio Marco Rubio lo dijo en la rueda de prensa: este es un presidente con el que no se juega, un presidente de acción. Ante la imposibilidad militar interna opta por la acción y lo hace de una manera coercitiva.

Así que ante el escenario de un quiebre interno en las Fuerzas Armadas está el escenario de un sector apoyado por los Estados Unidos o que el golpe venga por el otro lado. Ello sí complicaría mucho las cosas, porque no hay duda, que se precipita el escenario del conflicto. Los conflictos sabemos cuándo comienzan, cómo inician, pero no cómo terminan. Son impredecibles. Ahí tenemos el caso de Siria, el de Afganistán. Hay muchos ejemplos en el mundo que ilustran que estos conflictos son muy difíciles de predecir. Lo que sí podemos anticipar es que lamentablemente son destructivos tanto material como físicamente.

Comparto el cuarto escenario sobre la posibilidad de una guerra civil, con todo lo que conlleva de muerte y sufrimiento fratricida. Es el único momento de nuestra conversación en que no le pido una respuesta. Más bien invito a todos a rezar y a poner todo de sí para evitar a toda costa esta alternativa.

Hay que condenar la violencia y el conflicto de donde venga, porque al final nada se construye desde el conflicto, desde la confrontación. Y no ganaría nadie. Quizás se beneficiarían momentáneamente algunos, pero al final Venezuela, que es realmente lo que nos interesa a todos los venezolanos, será la que sufra y la que terminaría derrotada. Cada día de conflicto, de confrontación, cada día de guerra, es una imposibilidad de avance. Esta reflexión que tú haces es válida, es la que tenemos que apoyar y ojalá en el escenario uno que planteo en mi artículo, ojalá sea el que se concrete, con menos trama y trauma, en donde lleguemos progresivamente al escenario electoral; en donde participe todo el mundo. Que gane el que tenga que ganar, pero que el triunfador entienda que no puede ser llegar con sed de venganza ni revanchismo, sino todo lo contrario, un ganador que más bien le abre la puerta a todos los demás sectores para que se pueda construir un proyecto común que realmente termine a sacar de Venezuela de la crisis. Venezuela tiene todo para salir adelante.

Aprovecho esta reflexión para enfatizar que la solución real para el futuro la tienen los venezolanos. Pensar que nos van a solucionar los problemas de un lado o de otro es un grave error que tarde o temprano nos costaría muy caro porque -recuerden que los países lo que tienen son intereses, no amigos- tenemos la ventaja que Trump lo habla “a calzón quitado” como decimos en Venezuela, lo dice claramente: mi interés es el petróleo, los recursos. Es importante que lo tengamos muy claro.

El 5.º escenario es la posibilidad del desplazamiento de Delcy Rodríguez por un personaje más radical, como Diosdado Cabello u otros, pero tengo la certeza de que quien pretenda desplazar a Delcy Rodríguez tiene que pensárselo no solo dos veces, diría diez veces, porque está sostenida por Trump. Mientras sea así, a más de alguien debe temblarle la mano.

Muy poco que agregar, tocayo, porque es verdad. Después de ver lo que vimos, esa esa operación militar tan exacta, y además ver las imágenes de Maduro esposado y las del juzgado, son, seguramente, para muchos poesía. Verlo en el banquillo del acusado, como tú dices, se lo pensarán mucho.

A propósito de Delcy Rodríguez, hace no mucho tuvo su primera reunión con el Consejo de Seguridad. Y llama poderosamente la atención de que en ningún momento haya pedido la libertad inmediata de Nicolás Maduro, como si él hubiese dejado de ser prioridad y ahora se está en otra cosa.

Como politólogo me encanta este tipo de situaciones, no porque me gusten, sino a nivel de análisis, al final la política se reduce a la lucha por el poder, como lo demuestra este caso en particular. Lo primero que se me vino a la mente fue, el fin justifica los medios. Aquí lo importante es obtener el poder, y Estados Unidos, en este momento, “tiene el sartén agarrado por el mango”.

Maduro terminó siendo una ficha de canje, como se preveía. Ayer estaba y hoy no está. Hoy la importante es Delcy. Así es el poder y la lucha por el poder.

La captura de Maduro iba a provocar un fenómeno que aminoraría en buena medida el miedo que ha prevalecido entre la población venezolana. Por desgracia, no ha sido así.

En donde hay incertidumbre hay miedo. El miedo es una consecuencia de la incertidumbre y en este momento, para el venezolano lo que hay es incertidumbre. O sea, hay unos hechos reales, pero no hay nada claro. Por eso planteo estos cinco escenarios. Pero seguramente hay muchos más que pueden abrirse. De verdad que es una situación muy compleja, que cualquier cosa, por pequeña que sea, puede cambiar el rumbo de la historia. En la incertidumbre, pues el miedo es lo que prima. Esa ha sido la constante de los venezolanos en todos estos últimos años en los que tenemos muy escasa certeza.

La gente tiene miedo y es natural que así sea. El miedo irá desapareciendo en la medida que aparezcan certezas. Por decirte algo, hoy, no he confirmado la noticia, se trata de la reapertura de la Embajada de Estados Unidos en Caracas anunciada por Trump. Si es así, empiezan a surgir certezas que ofrecen un poco de tranquilidad al venezolano. Sobre todo, a aquel que se creó expectativas muy altas. No diría si es la mayoría, pero millones de venezolanos apostaron por el cambio total, no al cambio progresivo. Pero resulta que lo que hemos estudiado la historia sabemos que los cambios abruptos no existen y no son buenos. Es preferible que sean progresivos.

Hay un llamado suyo y de otros a la cautela y a la cordura. ¿Por qué son más necesarios que nunca estos dos vocablos?

Las mejores decisiones son las que se toman precisamente en la tranquilidad, en frío, y las peores se toman en el desespero. Por eso el llamado a la cordura. Esta frase, que se conoce muy bien en Venezuela, la mencionó el López Contreras, quien era ministro de la Defensa designado por Juan Vicente Gómez, una dictadura de 30 años, y Gómez murió en el poder. A Gómez no le pasó como a Maduro. Gómez murió con el poroto en la mano. López Contreras ante esa situación, con todo el mundo peleándose por el poder, lanzó un llamado a la calma y la cordura.

Muy parecido a lo que fue la transición española en la que primó la calma y la cordura. Por eso hoy la podemos catalogar de exitosa. Para muestra un botón. Lo que es España hoy y lo que fue Venezuela después de López Contreras, fueron procesos que nos llevaron a la democracia. Los 40 años de democracia que tuvimos fue producto de que primara la cordura.

Así que calma y cordura para que lleguemos al proceso democrático que estamos aspirando todos los venezolanos desde hace muchos años.

Usted lo dijo hace algunos minutos atrás. La captura de Nicolás Maduro encendió una gran vela de esperanza. Un pesimista le diría, sí, es cierto. Ahí están las celebraciones en todo el mundo. Pero el presidente Trump la sopló y la apagó. Por favor, le pido que usted me dé razones para que no pierda la esperanza el pueblo de Venezuela. Me refiero a todo el pueblo, el que está adentro y el que está afuera.

Me siento muy esperanzado con lo que está pasando. No hubiese querido que fuese así. Me hubiera gustado de otra manera. Pero así ocurrió. Los hechos no los podemos cambiar. Lo que tenemos que hacer es accionar sobre ellos.

Pienso que esa vela sigue encendida más que nunca. Creo que tenemos que apostar a que este proceso se dé de la mejor manera. Tenía que ser así, que quien controla las instituciones del país, la cotidianidad, es el régimen. Son. Son los que tienen las instituciones. Todo el entramado tiene que desmontarse progresivamente. Creo que ese es el mensaje, quizás de una forma dura, pero el mensaje que dio Estados Unidos.

Ciertamente que los intereses comerciales que se ha incluido, puede de pronto ensuciar la parte bonita. Lo fundamental es apostar para llegar a ese proceso electoral que aspiramos y recuperar nuevamente la democracia en Venezuela.

Estoy muy esperanzado, de verdad creo que esto va a arribar a buen puerto. Difícilmente alguien se va a atrever a quebrar este este camino, porque nadie se quiere someter a estar en una cárcel, ni que haya muertos. Por eso la sensatez va a primar y es ahí en donde reside la esperanza.

 

José Zepeda

Periodista, productor radiofónico, capacitador profesional.

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