José Rubén Zamora: “nuestras élites nunca han hecho suya ni la libertad ni la democracia”

El periodista José Rubén Zamora Marroquín recibió el 7 de enero una notificación que le prohíbe salir del país y le congela sus cuentas bancarias como resultado de la querella penal del Presidente Otto Pérez Molina, por “coacción, extorsión, chantaje, violación a la Constitución y desacato”, en lo que ha sido considerado un ataque a la libertad de expresión desde el más alto nivel de autoridad.

elperiodicogt626Esta nueva acción en contra del Presidente de El Periódico se une a la promovida por la vicepresidenta Roxana Baldetti por el delito de “violencia contra la mujer”, en la que se la prohibe perturbar e intimidar a la funcionaria y no acercarse a su domicilio y lugar de trabajo por un periodo de seis meses.

En respuesta Zamora acusa a ambos funcionarios de abuso de autoridad y simulación de delito. La moción de la denuncia del Pérez Molina contra Zamora incluía una medida de urgencia ordenando al periodista “el cese inmediato de toda acción que conlleve amenaza, intimidación, coacción, en contra de la integridad, seguridad, imagen y libertad del agraviado y víctima, que pudiera dirigirle de cualquier forma, sea verbal o por escrito”, con lo que se pretendía que terminaran las denuncias escritas vertidas contra el presidente guatemalteco en El Periódico por ser “sediciosamente perturbadoras”.

El Comité para la Protección de Periodistas, CPJ, denunció ambas órdenes contra Zamora. Es indignante que los dos funcionarios de más alto rango en Guatemala estén utilizando a la justicia para impedir que un periodista publique críticas sobre su gobierno“,

La declaración es de Carlos Lauría, coordinador senior del programa de las Américas del CPJ. “El presidente Pérez y la vicepresidenta Baldetti deben retirar las denuncias contra Zamora, permitir que él y su diario puedan publicar libremente, y recordar que como funcionarios públicos están sujetos a un mayor nivel de escrutinio público”.

Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), dijo que su organización está preparando una misión “que llegará a Guatemala en febrero para analizar toda la situación y hablar con todas las partes.

Esta es una entrevista exclusiva con José Rubén Zamora.

RubénJ.Z. Sr. Zamora sé que el caso ha tenido evoluciones, pero rebobinemos el tiempo y vayamos a la acusación que dio origen al conflicto. Cuatro acusaciones del presidente: coacción, extorsión, violación a la Constitución y desacato a los presidentes de los organismos del Estado. La vicepresidenta le acusa de violencia sicológica. Suena terrible.

JRZ. Las querellas y causas que iniciado el Presidente vinieron a reforzar la causa de feminicidio que inició la vicepresidenta.

Nosotros hemos realizados trabajos mostrando, básicamente dos temas fundamentales: Uno, el enriquecimiento ilícito, a velocidad de vértigo, de la vicepresidenta, pero del Presidente también y de los demás ministros y secretarios de gobierno.

Pocas veces se ha visto una cleptocracia tan voraz. Hemos estado gobernados por una cleptodictadura, desde el año 86. Elegimos cada cuatro años un cleptodictador, un Presidente ladrón que cogobierna con el crimen organizado.

Pero ahora, como que ha habido un poco de menor cuidado en guardar las formas y es exageradamente obvia la manera en que están saqueando los recursos del Estado.

El otro tema es que los indicios de relaciones estrechas entre mafias criminales, carteles de droga y autoridades gobierno también son muy evidentes. Así lo hemos hecho notar.

Entonces, creo que eso causó muchísimo malestar, sobre todo en el Presidente y la vicepresidenta.

En la caso de la vicepresidenta mostramos que pasó, del año 92,  de tener una vivienda -que es respetable y es admirable que una persona que por su méritos comience así- y llegue a niveles más elevados. Comenzó con una casa que costaba 28 mil quetzales, que en ese tiempo deben haber sido dólares. Era la casa de ella y de su familia. Posteriormente, en el año 96, ella pasó a una vivienda que costaba, más o menos, 80 mil dólares, financiada por instituciones financieras que apoyan la adquisición de viviendas de estratos pobres de la población y de clase media baja. Sin embargo, es un salto que es entendible y que era admirable. En el año 2002 ella compró una casa que le costó 250 mil dólares y nueve años después, estimamos el piso de su patrimonio en 13,4 millones de dólares. Lo sacamos con fotos satelitales, con donaciones o regalos en efectivo que fueron canalizados a través de 40 cuentas de diferentes personas. Publicamos los nombres de los bancos, los números de cuenta, el nombre de la cuenta. Tratamos de hacer un trabajo muy riguroso y yo creo que eso trajo como respuesta esta demanda.

En Guatemala hay muchos abusos privados del machismo que prevalece en el país. Es uno de los males que nos han afectado siempre: la violencia en contra de la mujer. Entonces, tenemos una ley, que es una de las dos leyes en Guatemala que en lugar de la presunción de inocencia hay presunción de culpabilidad. Ella (la vicepresidenta) se acogió a esa ley y en su querella se basa en que, esto es fundamental, que teníamos una relación íntima, no especifica que es íntima, de dos años, 2009-2010. Le puedo yo asegurar que sí la he visto dos horas en mi vida. Una de ellas en el 2003 y luego una reunión que fui invitado por el actual Presidente y otros funcionarios y la señora vicepresidenta, por otros 45 minutos en el 2010. No he tenido relación íntima y ella expresa en la querella, basada en esta mentira, que aproveché para lograr tomar material fotográfico e información patrimonial confidencial.

El tema final es que el único derecho que yo tenía era ir con la autoridad responsable y competente para que le hicieran un examen sicológico psiquiátrico y sexual, porque, básicamente esta ley se aplica cuando hay peligro inminente de violencia física contra una mujer. En general entre esposos, parejas, novios. El único derecho del hombre es pedir el examen para ver en qué estado está la persona. Yo iba a pedir al día siguiente ese examen, pero lo estuve hablando por teléfono con los abogados que me han defendido y los teléfonos aquí están intervenidos. Solemos decir en Guatemala que nos escucha la afición deportiva. Entonces ellos se enteraron y tenían un gran problema: la querella se basa en que ella tiene un problema sicológico psiquiátrico, por eso la juez me ordenó que yo no podía perturbarla de ninguna manera y entendimos que no podía volver a publicar sobre asuntos relacionados con ella.

Sin embargo, si en el examen salía que está perturbada podría ser retirada de su cargo. Si salía que ella está en plenas condiciones sicológicas y psiquiátricas la demanda se caía. Entonces el Presidente puso otra demanda como para reforzarla a ella basada en otra infamia, en una falsedad, en una mentira…

Y después de diez días que se dieron cuenta que no tenía sentido anunciaron públicamente que desistirían de estas querellas…

J.Z. Pero no lo han hecho todavía.

JRZ. Todavía están vigentes. Suceden dos cosas diferentes. En unos casos ellos tiene que mandar memoriales escritos desistiendo de sus querellas y causas contra mi persona. Y en otros casos ni siquiera eso se puede hacer ya que por el tipo de delito que ellos tipifican los jueces tienen que seguir el proceso. Es raro, porque en el caso del Presidente fui, sin escuchado, arraigado penalmente.

Hay dos tipos de arraigo en Guatemala: el civil, que permite que en caso de necesidad de salir del país, uno puede dejar a un abogado de representante para tender cualquier situación de juez. En el caso de arraigo penal –que es el que impusieron a mí- simp0lemente no puedo salir de ninguna manera del país y me dieron fecha para ir discutir este arraigo a mediados de febrero.

En caso de femenicidio, como han salido más publicaciones en donde el tema central ha sido la vicepresidenta, estoy citado el 25 de marzo, en donde creo que me van a acusar de desobediencia al juez, cuyo castigo son 500 quetzales, algo así como 75 dólares, que si pago tengo que ir a la cárcel. En este tipo de ley, la del femenicidio, pueden ser, que no creo que suceda ¿verdad? No puede ser un país tan ilógico y tan falto de sentido. Podría ser un año sin ser juzgado y después de ser juzgado hasta doce años de castigo.

Las querellas no han sido retiradas. El anuncio fue realizado hace más de ocho días que las iban a retirar…estamos esperando.

Seguimos defendiéndonos de estas dos causas y por otro lado iniciamos una estrategia ofensiva. Estoy pidiendo que le retiren, en la Corte Suprema de Justicia, el derecho de antijuicio o inmunidad judicial, tanto al Presidente como a la vicepresidenta, por dos delitos: abuso de poder y  simulación de delito. La jueza de femenicidio es hija de un concejal de los municipios dominados por el partido oficial. El otro juez es parte de una red de jueces que están vinculados al crimen organizado, específicamente a un señor, Gustavo Herrera, que el Presidente Otto Pérez, en el 2005 lo acusó de narcotraficante y que lo iban a perseguir por desfalco al Seguro Social por 350 millones de quetzales, sin embargo hoy en día es su operador y quien le administra a los operadores de justicia y por otra lado, tratan de infiltrar aún más en los siguientes procesos de selección de operadores de justicia con gente más afín al partido oficial.

JZ., No es la primera vez que usted encara dificultades profesionales con el gobierno. Recuerdo, por ejemplo, lo del 2003, en que fuerzas de seguridad atacaron su casa y lo mantuvieron retenido varias horas. Es mi parecer o es que diferentes gobiernos guatemaltecos se han llevado mal, por decir lo menos, con los medios de comunicación.

JRZ. Tal vez explicarla y compartir con su audiencia, casi todo funciona como un reloj suizo. Parte del gran problema de Guatemala es que no hay instituciones de control y balance institucional que tengan autonomía e independencia política y financiera, si no que están subordinados al ejecutivo, tanto la Contraloría de Cuentas como el ministerio Público, al final lo escoge el Presidente.

Ahorita estamos viviendo una etapa donde tenemos una excelente Fiscal General, muy honrada, muy honesta intelectualmente, moralmente, que sin embargo este gobierno quiere sacarla a marchas forzadas, porque no pueden perseguir disidentes ni opositores.

Pero, regresando a lo que le comentaba, no hay contrapesos, no hay balances, no hay instituciones de control, entonces siempre sufrimos abusos. Y entonces un pequeño periódico como el mío u otros medios independientes tan pequeños como el mío, que hacemos  periodismo, pero estamos jugamos el papel de pequeños contra poderes establecidos. El primer año del gobierno no querían comprar. Nos ofrecieron imprimir libros en el caso de la prensa escrita. No aceptamos. Ofrecieron más publicidad, no recibíamos la publicidad. El siguiente año viene el boicot comercial. Asustan, amedrentan con los anunciantes principales. También van con los bancos, donde, digamos el mayor depositante es el Seguro Social en el caso de Guatemala. A los bancos privados les dicen que si   invierten en diarios o en otros medios independientes, les van a retirar los ahorros. Por ejemplo a mí en el último año me quitaron 12 millones de Quetzales de empresas privadas que retiraron su inversión publicitaria con nosotros. El tercer año, demandas judiciales, persecución fiscal, persecución legal.

En tiempos de Alfonso Portillo tuve alrededor de unas 63 demandas legales. Y en el último año suele ser de violencia física. En el 2013, el 23 de junio, como usted recuerda, entró en mi casa a las 8.30 de la mañana, un grupo de 14 miembros de alto calibre, la gente más sofisticada, de contrainteligencia militar, del Estados Mayor presidencial y nos tuvieron amarrados y con escopeta en el pecho y escuadras en la cabeza, a mis tres hijos, mi esposa, y otra gente que trabajaba a aquí en la casa y a mi persona. E n mi caso simularon una ejecución tres veces. Allí se fragmentó la familia. Luego en tiempos de Álvaro Colón, en el año 2008, si mal no recuerdo, el secretario del servicio secreto del Presidente Colón me detuvo ilegalmente con gente de su servicio secreto en una de las zonas comerciales más  fuertes de la ciudad.

Habían contratado y me entregaron a una banda criminal que me fue a tirar a las montañas. Estuve 19 horas inconsciente, padeciendo hipotermia. Perdí la sensibilidad en mi pierna izquierda. Me llevaron como muerto al hospital de Chimaltenango que está a 60 kilómetros de Ciudad de Guatemala. Los médicos empezaron a hacerme la autopsia. Afortunadamente, aunque no recuperé el estado de conciencia, ellos vieron que fruncí la cara y ellos dijeron, ese está vivo.

Empezaron a trabajar con suero y luces, frazadas. No recuperé el estado de conciencia. Me mandaron a Guatemala y allí me recuperé en un intensivo de un hospital. En tiempos de Serrano estuve en un par de atentados; en tiempos de Ramiro de León Carpio, el ministro de la Defensa el general Enríquez y su jefe del estado mayor coronel Fernández Liborrea  En las calles de la ciudad me dispararon 30 tiros

Esta vez, espero,  se anticiparon tanto que por lo menos el mundo está pendiente. Es mejor tener un conflicto sobre la mesa que tener un conflicto clandestino y debajo de agua que solo se da cuenta uno, verdad.

Presi y vice

JZ. A pesar de todos estos atentados y del expreso objetivo de librarse de usted, usted   continúa en las mismas, con una porfía realmente impresionante. ¿De dónde saca la fuerza, señor?

JRZ. Pienso que es un compromiso, una convicción. Creo que los periodistas de alguna manera practicamos un monasterio, un sacerdocio. Vivimos en laberintos perfectos, lo que no le encontramos es la salida. Para mí fortuna, progresivamente, aunque no fue de manera planificada, logré que mis tres hijos fueran al exilio y han encontrado mejores oportunidades de vida de las que pudieran tener aquí. Uno vive en Canadá y dos en Estados Unidos. Ya terminaron sus maestrías, tienen trabajos. Viven en países decentes y civilizados. Eso me ha permitido a mí, por lo menos, de no estar tan preocupado por ellos.

Realmente creo que la mayoría de la gente en Guatemala es gente excepcional, extraordinaria.  Lamentablemente, los partidos son de los dirigentes, no de las bases. No hay democracia interna en los partidos y la gente no encuentra cómo canalizar su energía política y social. Pero creo que no es solo  gente excepcional, sino el país es un país dotado de recursos que pocos países en el mundo tienen y creo que con pocos esfuerzos y con una inteligencia y una estrategia nacional, con políticas públicas serias y hechas por gerentes públicos profesionales el país tiene una capacidad de respuesta para enderezar su rumbo y encontrar una salida donde podamos vivir civilizadamente.

Tenemos el problema de que el tema del narcotráfico nos agobia. Un tema multinacional gigantesco, donde la respuesta tiene que ser multinacional. La estrategia existente de represión a las drogas no ha funcionado. Y ojalá se debatiera más profundamente. Tendrían que ser cambios políticos no solo de un país sino de todo el hemisferio en su conjunto, posiblemente el mundo en su conjunto. Y eso está afectando mucho al país. Por atender el consumo, la demanda del 5 por ciento de la población mundial, países como Guatemala se deterioran de manera absoluta sus Estados.

Por ejemplo, Haití es un Estado fallido. El caso de Guatemala, l o he aprendido en las últimas seis semanas, yo pensaba que era un Estado fallido. No es Estado fallido. Es un Estado eficaz, eficiente, para el crimen y la delincuencia, para el tráfico de drogas y el contrabando, pero es un peligro, un tremendo peligro para la gente que trabaja decentemente. De ninguna manera responde a las necesidades de la gente de a pie, de la gente de la calle, verdad

JZ. A propósito de lo que usted está diciendo, en el mismo periódico que usted preside, encontré una tribuna en la que el autor se refiere al periodismo político. ¿En qué medida el periodismo que usted hace pertenece a esa categoría y representa no solo a su persona, sino a un sector social y político en concreto?

JRZ. De manera categórica y clara desde que nacimos lo hicimos público, nuestro compromiso ha sido noticioso. Pero hemos explicado que sabiendo explicarle a  la gente la diferencia entre noticias y lo que son opiniones y análisis, el periódico nació con un propósito único   y era que logremos mejorar los procesos políticos del país, los procesos económicos, los procesos culturales, y sociales.

Aquí tenemos un gran problema y es que nuestras élites jamás han hecho suyas ni la democracia ni la libertad, ni el mercado, ni el estado de derecho ni el respeto a los derechos humanos.  Y más bien sus auténticas afinidades políticas e ideológicas han estado digamos siempre con el autoritarismo, con el corporativismo político, económico, los monopolios, los oligopolios, y como dicen, están de acuerdo: “con mis amigos lo que quieran y a mis enemigos, la ley”.

Aquí para los amigos del poder parece que la Ley no existe y pueden pedir lo que quieran y a los enemigos se les aplica con rigor la Ley.

En ese sentido sí tenemos un compromiso con diferentes tipos de enfoques y trabajos para tratar de presionar de tener una democracia real, en donde haya igualdad de oportunidades para todos, para que cuando el niño comience su vida digna tenga el mismo trampolín y que esas enormes brechas y déficit que hay puedan ser compensados.

JZ. Es evidente, allí están las publicaciones, los pronunciamientos de los organismos internacionales que están siguiendo muy atentamente su caso en el extranjero. Pero lo que me ha llamado particularmente la atención es esa solidaridad interior de Guatemala. Es decir, sectores y personas de la sociedad civil, también han levantado su voz para defender la pluralidad, la libertad y la labor que está haciendo El Periódico. Yo supongo que eso es un importante aliciente para usted…

JRZ. Yo lo agradezco mucho, no alcanza ni el tiempo ni el espacio para agradecerlo. Me imagino que es una respuesta a la consistencia porque asumimos problemas, los hemos experimentado, desde 1986. Siempre el Gobierno trata de personalizar los problemas y en este caso un problema personal mío con la vicepresidenta y el P  residente. Creo que la gente entiende que es más allá de ellos. Es contra una cleptocracia, donde sabemos que el Gobierno que sale del país se guarda la controlaría de cuentas donde el que llega allí, antes era el director técnico del presupuesto y no se va a contar sus costillas. Por otro lado toman  control del Gobierno que sale del ministerio público para garantizar que sus funcionarios y el P residente y la vicepresidente, o el vicepresidente cuando sea el caso, jamás van a ser perseguidos aunque hayan saqueado el país. Y por otro lado, que es una novedad, en los últimos 14 años cada presidente tiene un hombre de negocios. Entonces el identifica al hombre de negocios del siguiente Gobierno  y lo hace socio desde antes para que ya, cuando haya salido del poder éste le cuide sus negocios y lo invite a los nuevos. Yo le diría que aquí todos los dirigentes de los diferentes partidos son socios de negocios en empresas, cuyo único fin es tomar recursos del Estado a través de contratos, de lo que se le ocurra: de caminos, dragado de ríos, construcción de edificios. Es impresionante nadie podría creerlo.

Ver también:

Guatemala

Libertad de expresión

Derechos Humanos

José Zepeda

Periodista, productor radiofónico, capacitador profesional.

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