La escritora mexicana Aura Xilonen, la diosa del maíz tierno

“Hace tiempo había observado que los candimenes pasan erguidos, los otros, los barujos, de camejanes a pirulos y chivatos, pasamos como changos, como si la evolución no nos hubiera tocado. Pareciera como si nos sintiéramos menos nosotros mismos y aún tuviéramos la espalda encorvada para carga una sola rosada de mandril. Como si ya estuviéramos derrotados de antemano por una cláusula divina, caróntica, del foquin destino irreversible”.

Así escribe Aura Xilonen, la chica mexicana de moda. A los 16 años comenzó es escribir Campeón Gabacho, novela que obtuvo el primer lugar en la primera edición del Premio Mauricio Achar, Literatura Random Huose 2015.

Aura XilonenXilonen alcanzó llegar hasta Holanda para presentar la versión holandesa de historia sobre un “espalda mojada” que sobrevive en Estados Unidos.

Su llegada al Instituto Cervantes de la ciudad de Utrecht fue singular. Desde la oficina de la directora, Isabel Lorda, Raúl López la vio pasar a la recepción. Me apresuré a preguntarle a una de las funcionarias si esa era la esperada. Me dijo categóricamente que no. Cómo se parece, comenté. Quince segundos más tarde la representante de la editorial Wereldbibliotheek que publica el libro con el título De cowboykampioen, rectifica: si es ella. Ahorita viene.

Aclarada la identidad nos dispusimos a realizar la entrevista. Ella dijo que estaba nerviosa, no obstante, su voz es clara, entusiasta, por momentos emocionada.

Pese a que Aura no se considera una chica especial, resulta difícil cree a una muchacha que comenzó a escribir la novela a los dieciséis años y ganó un premio importante a los diecinueve.

Campeón Gabacho relata las vicisitudes de un joven que emigra sin ayuda de nadie a los Estados Unidos. Vive las de quico y caco.

Íntimamente enlazado a la miseria del protagonista emerge una historia de amor desesperado, de esos que se conforman con ver a alguien o recordarla, un amor que está más allá del deseo y más cerca de la comunión de dos almas.

Aura Xilonen vino a Holanda no solo a presentar la versión holandesa de la novela, también ha estado un mes planificando su próxima obra, de la que ha sido imposible sacarle palabra. A lo sumo contó que pretende buscar otras formas de experimentación con el lenguaje para no quedarse en la recuperación de vocablos dejados de lado por la gente y los autores, y esa mezcla de ingleñol, con palabras que empleaba la abuela, la madre y otros parientes, palabras inventadas por el ingenio popular.

A pesar del éxito, que no termina de creérselo, Aura quiere ser directora de cine. Veremos que deciden las imágenes o las letras.

José Zepeda

Periodista, productor radiofónico, capacitador profesional.

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