Adiós al príncipe Friso

Con el sepelio del príncipe holandés, Johan Friso en el pequeño cementerio de la localidad Lage Vuursche se interrumpe una larga tradición. Normalmente los miembros de la familia Oranje que fallecen encuentran sepulcro en el panteón de la familia en la Nueva Iglesia de la ciudad de Delft. En este caso, se decidió por un entierro en la localidad de Lage Vuursche, en el centro del país.

El príncipe Friso y sus hijas Luana en Zaria, 2010. © RVD; foto: Adam Anders
El príncipe Friso y sus hijas Luana en Zaria, 2010. © RVD; foto: Adam Anders

La ceremonia que tuvo un carácter privado, solamente contó con la presencia de la familia más cercana y amigos íntimos. No asistió ningún representante del gobierno holandés. Uno de los pocos representantes de la realeza europea, fue el rey de Noruega, Harald, padrino del príncipe Johan Friso.

El príncipe es el primero de la familia de Oranje en ser enterrado en este cementerio, que se encuentra a muy poca distancia del castillo Drakensteyn, donde en un futuro muy próximo volverá a vivir su madre, la princesa Beatriz. En su infancia Johan Friso vivió en ese castillo y él y sus hermanos fueron a la escuela primaria en un pueblo cercano. A todos los expertos de la Casa Real holandesa les sorprendió que los restos mortales del príncipe no fueran sepultados en la Iglesia de Delft. Todos los monarcas, sus cónyuges, sus hijos y sus hijas solteras desde el reinado del estatúder Guillermo IV yacen en el panteón de la Nueva Iglesia. Una excepción fue la princesa Marianne, la hermana del rey Guillermo II, que fue excluida de la familia por haber dado a luz a un hijo natural y que fue enterrada en 1883 en Alemania.

El séquito caminó desde el castillo Drakensteyn a la Iglesia. La princesa Beatriz y su nuera la princesa Mabel encabezaban el cortejo. Las damas iban vestidas de negro, las dos hijas de Friso y Mabel y las hijas de los reyes, y del príncipe Constantijn vestían de blanco.

Durante el servicio en la Iglesia Stulpkerk de Lage Vuursche, el reverendo Ter Linden calificó a Friso como una persona muy directa con una opinión propia. El príncipe parecía a veces una persona cerrada pero “en presencia de amigos era más libre, más abierto y se atrevía a mostrar sus sentimientos”, según el reverendo. Añadió que Friso tenía ese mismo espíritu independiente de su padre, el príncipe Claus.

El féretro fue llevado desde la iglesia al cementerio por sus hermanos, el rey Guillermo Alejandro, el príncipe Constantijn y cuatro amigos.

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Holanda

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