Lucía Hiriart de Pinochet indagada por malversación de fondos y apropiación indebida

Alejandra Matus, periodista chilena es la autora del libro Doña Lucía, biografía no autorizada de Lucía Hiriart de Pinochet. El libro fue publicado en el 2013 y ahora cobra particular interés porque la viuda de Augusto Pinochet ha debido declarar ante el ministro en visita Guillermo de la Barra, el miércoles 14 de diciembre, como inculpada por presunta malversación de fondos y apropiación indebida a través de la Fundación Cema Chile, institución que presidió hasta este año.

Lucía Iriart de PinochetLa declaración fue tomada en el sector de La Dehesa, en Santiago, en donde Lucía Hiriart se encuentra prácticamente enclaustrada desde hace muchos meses. Como lo dijo el propio ministro en visita, se la investiga por “malversación de bienes públicos, defraudación… si los dineros producto de esas rentas han vuelto o no al patrimonio de CEMA Chile”.

El Ministerio de Bienes Nacionales ha elaborado un catastro de aquellos bienes pertenecientes a la fundación o vendidos a terceros. La cifra supera todas las expectativas, la ministra Nivia Palma dice que se han identificado 134 bienes, de los cuales 118 fueron tasados, lo que ascendería a la suma de 80 mil millones de pesos, unos 123 millones de dólares

Radio Media Naranja llamó a Alejandra Matus para trazar en grandes líneas la personalidad de la acusada y su actual situación jurídica.

Señora Matus comencemos para aclarar las principales características de la personalidad de la señora Lucía, que emergen de su investigación y que aclaran varios supuestos, equívocos y especulaciones.

Primero, ¿es verdad, como dijo Pinochet en sus memorias que es su esposa quien, cito: “una noche, mi mujer me llevó a la habitación donde dormían mis nietos y me dijo: “ellos serán esclavos porque no has sido capaz de tomar una decisión”. Es decir, ella le dio el último empujón que necesitaba para dar el golpe de Estado?

La periodista chilena Alejandra Matus
La periodista chilena Alejandra Matus

Esa anécdota o leyenda las contaron ambos, si se pusieron de acuerdo o no, no los sabremos. Sin embargo, es cierto que para vsumarse al golpe de Estado necesitó el apoyo de su mujer, sin él es probable que no se hubiese atrevido.

Segundo. Se dice que es medio tonta, imprudente y dada a decir estupideces.

No me parece que sea para nada tonta. Es una mujer que se crio en una familia en donde se respiraba política, su padre fue senador por el partido Radical, cuando era el más importante de Chile. Viene de una familia de una profunda raíz democrática y republicana, que incluso se puede rastrear hasta los inicios de la revolución francesa. Parientes bastantes notables de ella participaron de la revolución e incluso, de la redacción de los derechos humanos. Tonta no es. Pero ella fue capaz de traicionar toda la matriz familiar representada por su propio padre, ajeno a cualquier dictadura militar, para que su marido alcanzará lo que para ella era un objetivo, las más altas posiciones de poder.

Tercero. Se dice que ignoraba los pormenores de las violaciones de derechos humanos, que estaba totalmente al margen de lo que se hacía a los detenidos.

No creo que supiera el detalle de todos los casos como lo sabía Pinochet, que viajaba en auto cada mañana con Manuel Contreras. Sin embargo, ella aprobaba y de eso hay testimonios públicos de las veces que respaldó que hiciera tal o cual violación de los derechos humanos. Además, ella recibía cartas de familiares de víctimas, que se enviaban a la sede de CEMA (Centro de Madres) En lugar de responder las mandaba al ministerio del Interior o al propio Manuel Contreras para que él respondiera. Ella fue muy cercana a este general jefe de la DINA, tanto que, la segunda vez que abandonó a su marido fue cuando Pinochet le pidió la renuncia a Contreras por la dirección de la DINA.

Ella estaba a la derecha de Pinochet en violación de los derechos humanos.

Cuarto. No se trataba solo de la mujer del dictador. Lucía Hiriart influía decisivamente en Pinochet y era implacable. Suya sería la sentencia: Hay que hacerlo sin contemplaciones.

Exactamente. Cuando ella tenía una idea de lo que había que hacer usaba esa frase y está recogida en mi libro.

Hay dos posibles Lucía Hiriart. Una era solamente la mujer del dictador (cuando yo salí a reportear) recluida en lo doméstico y cuyo ámbito de influencia no iba más allá de los hijos y de las cosas de la casa. Otra Lucía era una mujer que influyó en su marido y que tuvo opinión y acción política. En mi investigación todas las fuentes desmienten a la Lucía doméstica. Por el contrario, Lucía tenía una aversión a la vida doméstica, no era una mujer sumisa, ni obediente, ni callada. Actuaba y se entrometía en lo político. Al punto que, después de escribir este libro, estoy convencida que Pinochet sin ella, no estaría en la historia. Hasta que la conoció intentó mantenerse ajeno a los grandes conflictos, evitar abanderizarse con uno u otro sector. En el gobierno de Salvador Allende se mantuvo leal al constitucionalismo del general Prat. Por lo que es poco probable que él, por sí solo hubiera buscado o ambicionado el poder.

Para concluir esta descripción de Lucía Hiriart de Pinochet, ¿uno podría decir que era una mujer mala?

No creo que Lucía sea un monstruo venido de Marte.

 Texto integro de la entrevista

José Zepeda

Periodista, productor radiofónico, capacitador profesional.

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