La Siria histórica, la que conocíamos, murió el 8 de diciembre de 2024
La siria Anita Hussein es analista independiente de asuntos políticos y religiosos del Medio oriente. En esta entrevista exclusiva ofrece una mirada diferente a la que publican diversos medios de comunicación sobre el caso de Siria. Cobran particular importancia las masacres perpetradas por milicias armadas en contra de civiles con creencias religiosas diferentes al fundamentalismo musulmán. Anita Hussein interpreta los acontecimientos sirios y regionales como parte de un plan sionista obstinado en conseguir a cualquier costo la Gran Israel

Lo que sucede en Gaza, ese genocidio que ha encendido la indignación de tanta gente -lamentablemente, no de muchos gobiernos- ha dejado en la sombra lo que está pasando en Siria. Las masacres en Siria. Varias aclaraciones sobre este asunto. En primer lugar, hay un informe de Human Rights Watch y una organización siria que dan cuenta de las masacres ocurridas entre la caída de al-Assad y el mes de marzo del año 2025. Está documentada y exigen responsabilidades. ¿Hablamos ahora de nuevas masacres?
Es muy lamentable lo que estamos viendo a través de la pantalla, lo que está pasando en Gaza. El que paga es el pueblo, los niños. Creo que nos toca a todos, ponemos la mano en el corazón porque es un crimen contra la humanidad. No es necesario ser palestino para empatizar con esta tragedia, independiente de los temas políticos o de Hamás, que para muchos en el mundo es un grupo terrorista.
La historia a la que voy a referirme comenzó antes del 7 de octubre, varias décadas atrás. Lo que pasa hoy en Siria son crímenes de guerra, masacres.
La Siria natural abarca a Palestina, Siria, el Líbano, Irak, hasta partes de Turquía en el norte. Toda esa tierra comparte una historia cultural común entre los pueblos. El idioma, las costumbres, las tradiciones y por ello lo que afecta a uno afecta al otro.
El tejido social sirio es multiconfesional. Son 17 confesiones las que convivían de modo armónico en el que todas podían ejercer sus derechos religiosos, sus costumbres y tradiciones. Hablamos de un 74% de musulmanes sunitas, 11% de musulmanes alauitas y drusos. También hay yazadíes kurdos. Sin olvidar a los cristianos, que eran, hasta la guerra un 10%. Ahora son menos del 3%. Y miles de refugiados palestinos, libaneses e iraquíes. Es el resultado de una civilización milenaria.
La convivencia fue herida durante la Guerra Civil. De ahí se encendió el fuego de las masacres, todo azuzado del exterior, que es el plan bajo el nombre de Revolución Siria. Lo primero que hay que aclarar es que no fue una revolución. Quiero decirlo con mucho respeto a todos los que creyeron o pusieron su confianza, su esperanza en la llamada revolución siria. Es un derecho anhelar un cambio para mejor. La idea de los jugadores regionales e internacionales es dividir Siria en sectas. La mejor traducción de este propósito son las masacres que hemos visto desde el 8 de diciembre hasta este momento. Una ola de masacres registradas por los observatorios de Derechos Humanos y varias organizaciones humanitarias a través del mundo. En marzo hubo una masacre contra los sectores de la costa en Siria, donde la mayoría del pueblo en esas zonas de Siria son sirios alauitas.
Aclaremos, los alauita son los que detentaban el poder con Háfez al-Ásad.
El presidente del Asad padre tanto como el hijo ellos como personas eran alauitas. Pero el gobierno formado por ellos era multi confesional, o sea, se encontraba el musulmán alauita, el musulmán sunita, el cristiano, el druso, los primeros ministros de defensa siempre fueron sunitas y es por eso digo, estas masacres cuando empezaron en contra de los alauita en la costa son contra de los sirios; no contra el alauita, sino contra el sirio alauita. Los casos que registrados hablan de unos 2000 mil, pero cuando uno conversa con las primeras fuentes en el interior sirio fácilmente se habla de 40.000 asesinados. ¿Quién puede contar o quién puede avisar lo que ha ocurrido? Pero vamos a quedar en el número que está reconocido por el Observatorio de Derechos Humanos. Eran niños, civiles, ancianos. Estamos hablando de unos equipos médicos de un hospital y cuando llegaban los asesinos buscaban por confesión religiosa: ¿Dónde están los alauitas? ¿Dónde están los cerdos alauitas? Con frases de una violencia sectaria nunca vista.
Es decir ¿estamos hablando de masacres, de limpieza cultural y religiosa?
Absolutamente. Los registros que están en nuestras manos o en las de los observatorios, o en fuentes de medios. Hasta hoy no sabemos quiénes son los responsables o para peor, hasta hoy vemos a los mismos responsables de las masacres de la costa en marzo y en julio cometiendo los masacres en el sur de Siria contra los sirios drusos.
Las milicias responsables de estas masacres ¿se manejan solas u obedecen órdenes del gobierno de transición?
Todas las milicias que están operando en terreno pertenecen o al Ministerio de Defensa o al Ministerio del Interior. Y en estos momentos difíciles se dio un dictamen religioso que se usa en la cultura, en la tradición árabe, pero a nivel social es cuando tengo una emergencia o una comunidad está en emergencia, dice necesito ayuda, pero a nivel social en el que a gente que puede ayudar, la del barrio, la de la comunidad. No en base sectaria, sino a nivel humano. ¿Por qué lo menciono? Porque cuando ocurrieron estas masacres, las nuevas autoridades en Siria usaron este término, pero lo pidieron a gente cualquiera y todos estaban armados y los vimos en caravana, en motos, en auto y todos gritando vamos a la guerra sagrada. ¿Acaso el gobierno no vio todas estas caravanas pasando desde el norte de Siria hasta el sur anunciando a qué iban, a dónde y para apoyar a las autoridades en sus masacres? Entonces uno se pregunta si el gobierno no está de acuerdo con lo que están haciendo ¿por qué no los detiene?
Si usted dice que las milicias obedecen al gobierno o que tienen por lo menos su consentimiento tácito, que los anima un pensamiento musulmán fundamentalista y están embarcados en una guerra sagrada en la que los infieles deben morir. ¿Qué pretenden conseguir?
Hablábamos del tejido social en Siria. Voy a retroceder hasta el 1920, porque en ese año el Congreso Nacional Sirio declaró la primera La Constitución. En ella se establecía que la tierra es para todos y la religión es para Dios. Esto rige desde el 1920, pese a los cambios de gobierno, desde la independencia hasta el 2024, en lo que se llamó el éxito de la Revolución. Se podía haber hecho un cambio de gobierno, cambiar personas, pero mantener la misma bandera, el mismo escudo del país. No fue así, se cambió la bandera y el escudo del país y se está cambiando la Constitución. El cambio constitucional busca adaptarla a la Sharía, la ley fundamental musulmana de una religión y eso explica muchos cambios que estamos viendo en terreno.
El sirio en si por vocación se inclina hacia el bien, o sea no tiene que cortar cabezas por una guerra sagrada. Eso no va con el sirio, ni el Corán o el Islam lo pide. Estas milicias son parte de un plan mayor. Obedecen a las instrucciones de esa estrategia. Ni siquiera ellos mismos saben cuál es la forma o a dónde van. Solo cumplen instrucciones para establecer una nación fundamentalista musulmana. Es como se ha dicho: el que no piensa como nosotros, merece la muerte.
¿Quién es Ahmed al-Charaa?
O Abu Mohamed al-Golani. No es secreto que él es ex miembro de Al-Qaeda. Trabajaba en Irak y hace poquito lo hemos visto en una entrevista en Nueva York, en Concordia. Comienza cuando el jefe norteamericano de la investigación le dice: la historia nos une de nuevo. Décadas atrás estuvimos cada uno en una vereda distinta. Yo presidía la operación norteamericana americana en Irak y usted era un prisionero para nosotros. Luego dejó al-Qaeda, aunque siguió con el mismo pensamiento. Lo confirma una entrevista que le hizo el periodista Ahmad Mansur en el 2015, donde se refleja todo el pensamiento fundamentalista musulmán. De ahí se deduce casi de todo lo que está viviendo Siria ahora, día a día. Organizó con la ayuda, el apoyo logístico y económico de Turquía, un Estado musulmán de los llamados rebeldes u oposición. De modo tal que podemos decir que él es un exterrorista. Norteamérica tenía pedida su cabeza con una recompensa, pero llegó con el apoyo internacional para cumplir un plan. El fue el elegido, pero podría haber sido cualquier otro personaje, pero fue él como en su momento lo fue Osama Bin Laden.
Ahmad anunció a fines noviembre del 2024 que él iba, con todas sus milicias, a liberar Siria del dictador Bashar al Assad. Y así en diez días llegó a tomar el mando en Damasco.
Expertos diplomáticos norteamericanos, sí, efectivamente tiene un pasado terrorista, pero ha cambiado y debemos darle el beneficio de la duda. A lo mejor sus intenciones son buenas. Otros dicen ha cambiado, pero no estamos seguros si sus intenciones son claras.
Todo lo que me dice es cierto si no fuera que el plan ya está hecho.
¿Cuál es ese Plan?
No se trata de intenciones. Uno puede cambiar en la vida, sin duda. Pero eso a nivel familiar, pero no a nivel de Presidente de la República, porque si el Presidente mañana cambia, ¿qué certeza le da a un pueblo? Es un plan que se está cumpliendo. Todo es un falso discurso para desviar la opinión pública o para dar justificaciones a lo que se va a hacer. Ellos necesitan que él esté hoy en las Naciones Unidas, porque le quieren dar una vitrina legal a los acuerdos que se van a lograr. Nada más.
Para el plan tenemos que volver a hablar de la Siria natural para entender cómo está conectado todo este plan. La primera guerra de Irak 90 91 le abrió el camino para la segunda intervención norteamericana. Esta segunda Guerra del Golfo, donde su fin era terminar con la vida de Saddam Hussein. Hoy ¿está mejor Irak? Se fue Muammar Gadafi en Libia. Siguió el camino todo lo que pasó en el Líbano. Septiembre es un mes, o sea, bien clave. El año pasado, en septiembre el Primer Ministro israelí, estaba en las Naciones Unidas y mostró dos mapas. Esos dos mapas responden mucho a lo que vamos a conversar. Dijo Este primer mapa es el de la maldición. Y este es el mapa de la bendición. Claro. El mapa de la maldición tenía a Irán, Irak, Siria. O sea, ahí estábamos nosotros. Los otros son los países donde tienen convenios, acuerdos de intereses. Eso es muy importante porque los acuerdos que hace Israel con estos países no es para tener una relación de igualdad, sino es para que sean, de alguna manera, súbditos para sus intereses. Se fue Saddam, se cambió a Irak. Irán es otro tema. La guerra con Irán, de la que hemos visto una vuelta hace poquito y todo el mundo está esperando con mucha atención una segunda vuelta. Septiembre pasado Norteamérica e Israel eliminan a Hasán Nasralá, un clérigo y político libanés que se desempeñó como secretario general del partido político y cuerpo armado chií Hezbolá desde 1992 hasta su eliminación. Muy poco después comenzó una operación que terminó con el cambio de poder en Siria. Ese plan establece cambiar el mapa. Es un nuevo orden mundial que se está haciendo para redibujar el mapa, pero se lo dibuja con sangre, porque hoy en día la guerra ya no hace necesario al ejército. Se hacen guerras a través de los medios, guerras económicas y lo peor y lo más grave, lo más peligroso, son las guerras demográficas. Y este es el plan.
Hay algo que se llama la Gran Israel, que lo anunció el primer ministro de Israel en el 1954, David Ben-Gurión. Declaró que para construir la Gran Israel no es necesario tener el armamento más poderoso del mundo, sino es suficiente acabar con el ejército de Irak, de Siria y de Egipto. Hoy día no hay ejército iraquí. Para que se forme uno Irak necesita décadas. Siria, 8 de diciembre. Éxito de la Revolución, se liberó Siria. Diez días desde la caída de Bachar, Israel hizo la operación ofensiva más grande en la historia del conflicto árabe sirio israelí, acabó con todo el poder militar sirio, el arsenal militar, bases, aviones, bodegas, misiles, baterías de misiles, empresas para construir baterías de misiles, aviones, tanques. Frente a eso ni una sola respuesta de la nueva autoridad Siria.
Mientras la gente bailaba feliz en las plazas por la victoria de la revolución, se estaba terminando, acabando con todo el poder y fuerza militar de un país. Acto seguido se invita a la comunidad judía en el exterior que vuelva a Damasco.
Todo este mosaico de procedimientos poco a poco muestra dónde está la revolución siria. Poco a poco empezamos a ver las masacres. El alauita que está en Damasco se siente perseguido y no quiere estar ahí. Tiene que dejar Damasco y huir a la costa. En la costa hicieron las masacres. El druso, lo mismo.
Usted me dice con todos estos elementos y acontecimientos, que lo que se está logrando es construir la Gran Israel, un sueño sionista.
Los dos mapas eran maldición y bendición. Los países que están en la eje de la resistencia para Israel son la maldición y los otros que tienen acuerdos son la bendición. Se mencionó esto incluso en los medios de comunicación Israelí por el mismo primer ministro en alguna entrevista.
¿Usted cree que puede lograrlo?
Hasta ahora están teniendo mucho éxito. Lo que pasó en el sur de Siria, el Sweida (El director ejecutivo de Sirios por la Verdad y la Justicia, Bassam Al-Ahmad, asegura que las atrocidades en la región costera y Sweida no fueron «excesos individuales», sino el resultado de «coordinación en los niveles más altos») se puede decir que comenzaron los primeros pasos del corredor de David. El corredor de David es un pasillo que une desde el sur de Siria hasta el noreste de Siria, donde hoy día están los kurdos. Los kurdos están apoyados por las fuerzas norteamericanas en el noreste y comienza por el sur de Siria, que es el Sweida.
Así las cosas ¿porqué no le dicen a los sirios que están acordando con la parte israelí? No es secreto que hay negociaciones. Dos meses atrás estuvieron en París, hubo un encuentro con ministros sirio-israelíes. ¿Cuáles fueron los acuerdos? Se entregó el sur entregó a manos judías.
¿Teme usted que Siria sea engullida, devorada por las potencias en disputa y que finalmente se la repartan?
Siria, la que conocemos nosotros, de la que hablábamos a través de todos esos siglos, murió el 8 de diciembre. Hoy lo que estamos viendo son unos grupos que están luchando cómo comer el cuerpo muerto. No por ser pesimista ni nada, pero es lo que está pasando en terreno.
En el próximo programa vamos a hablar fundamentalmente de esas negociaciones que se llevan a cabo en el Nueva York. Y donde la figura central de Abu Mohammed al Yoani o Ahmed al Sahara tiene un papel clave. Si usted escucha las declaraciones de él, da la impresión de que es un líder que quiere preservar la soberanía de Siria y dice tener dudas si Israel está realmente interesada en conseguir su seguridad para que convivan dos estados separados o lo que quiere son propósitos expansionistas. El otro tema es la pasada dictadura de la dinastía Ásad que gobernó Siria desde 1971



