Weón es hasta un perfume
El primer día de mi llegada a Chile mi cuñada Gloria me contó que un italiano había creado un perfume con un nombre singular: Weón. La historia es buenísima. Así es que ahí mismo le escribí un correo a Daniele Muratori Caputo para pedirle una entrevista. Él se encuentra por estos días en Sicilia, participando en un espectáculo, porque Daniele no es solo perfumista es también cantante lírico, barítono

Quienes somos hijos del desierto de Atacama sabemos muy bien que tiene la capacidad de motivar creaciones artísticas como la poesía o la pintura, pero nunca imaginamos que podía alentar la fabricación de un perfume. ¿Cómo ha sido esa experiencia suya que lo llevó a weón?
Es algo muy raro y particular, porque la inspiración de weón llegó desde lados diferentes. Toda mi memoria está ligada al lugar, a mi experiencia en Chile, en donde estuve seis meses más o menos, algunos años atrás. Una de las más poderosas fue la que viví en Atacama. Tuve la fortuna de vivir algunos días en ese lugar inolvidable.
Entonces es una mezcla de lo sentido en Chile en general y esa energía poderosa, mística, cósmica, gigante que me ha abrumado en el desierto de Atacama. Son ambas vivencias: Chile y la belleza cautivadora de su desierto.
Su empresa, Spiritica, nos recuerda que weón evoca al pisco sour y al amargor de las hojas de coca. ¿Supongo bien si digo que usted ha probado ambas?
Absolutamente. El pisco sour lo probé en mi fase de estudiante en Chile cuando estaba en la universidad Politécnica de Milán cuando participé en un intercambio internacional. Viví en Valparaíso, y, como es de suponer, cada vez que había fiestas juveniles se bebía pisco sour. Así aprendí a paladear ese sabor muy cítrico, agridulce, y me gustó muchísimo y quise reproducirlo como una firma importante en la apertura del perfume. Es una nota de cabecera, en la cúspide de la pirámide del producto. La hoja de coca la probé dos veces en el desierto de Atacama porque había algunos lugares que vendían hojas para masticar. Me gustó tanto el amargo como la energía que ofrece esa planta.
El desierto de Atacama, y estamos muy orgullosos de ello, es uno de los lugares más importantes del mundo para contemplar el cielo y las estrellas. Si el perfume weón incluye en su aroma la Vía Láctea, podríamos decir, en un arrebato de entusiasmo que la fragancia de weón tiene la ambición de ser una experiencia cósmica. ¿O estoy exagerando demasiado?
Exactamente. La ambición es la de hacer algo grande. Una de la experiencia que tuve una noche, cuando me desperté muy temprano, eran como las 04:00 de la noche porque teníamos que participar de un pequeño tour y fue en ese momento cuando vi el cielo en el desierto de Atacama. Arriba estaban todas las estrellas, todas las galaxias, toda esa nebulosa que era algo que nunca imaginé que un ser humano podía vivir y sentir tal experiencia en el planeta tierra. Eso me llevó a incluir en la mezcla esa nota de leche de lo que conocemos como La Vía Láctea.
Y algo más ¿qué?
No me gusta mucho hablar en el detalle de todo mi proceso de creación, pero es algo conectado con la luz de las estrellas. Preciosas, bellas, y es algo que espero todos puedan, alguna vez, vivir y sentir en carne propia.
¿Cuáles son en líneas generales los ingredientes de la receta?
Son gigantescas. Tiene muchos ingredientes. De hecho, cuando se crea un perfume de autor y de lujo hay que incluir algo natural. Así, tiene aceite natural que es muy costoso. Y además hay algunos, digamos, como acordo en italiano, como cuando pones dos notas musicales y el resultado es más que la suma de las partes.
Acorde…
Eso. Gracias José. Hay un acorde muy particular cuando se reúne esta mezcla natural con algo molecular que está muy presente en todos los perfumes en el mundo.
Hay muchos ingredientes, pero normalmente cuando se habla en términos generales la reacción después que oler el perfume habla de notas destacadas. Entonces hay la apertura que es menta, pisco sour, hoja de coca; en el corazón también hay menta, hay vainilla, que es una fragancia muy fresca, dulce, muy exquisita Y en el fondo quise intentar crear la sensación de algo personal de lo vivido. Así es que puede gustar a algunos y a otros, no. Esto es lo bello de la perfumería artística porque son mezclas muy raras.
Me gustaría crear la misma sensación que tuve en el desierto de Atacama. El aire muy seco, metálico. Un aire fresco, que me regalaba abundante y gratuita riqueza. Revoloteaban en el aire ráfagas de litio. De manera que el aire es algo que se quedo grabado para siempre en mi cerebro y su recuerdo me transporta instantáneamente al desierto de Atacama.
Weón ¿es unisex o debemos esperar que pronto aparezca una weona?
Alora, seguramente es todo unisex y me gusta enfatizar esto, porque para mí y para aquellos que generalmente compran perfumes de autor, sabemos que el perfume es como el alma, y el alma no tiene distinción sexual. Para mí el perfume es como el alma, unisex.
Pero oye, me divertí mucho con los comentarios de la gente que me reclaman que tiene que haber una huevona. Motivado por todo ello estoy pensando en hacer algo.
Uno de los cómicos más célebres de Chile, el Bombo Fica tiene un dicho que dice:” es rara la weá” parafraseando a este hombre tan divertido, yo podría decir “es cara la weá” Casi 190 euros.
He leído un comentario parecido y antes que tú me lo explicaras no sabía porque no he vivido lo bastante en Chile para conocer toda la cultura y al comediante. Te puedo decir que es un perfume que me dio mucho trabajo. Años hasta alcanzar hacer el diseño del frasco y su contenido, porque la presentación es importante para mí. El frasco se ilumina de azul en la noche. El líquido es rojo. Azul y Rojo son los colores de la bandera de Chile. Lo deseaba de este modo, de manera que la tarea fue repetir y repetir hasta lograr el propósito de la fórmula final. Tú dirás, falta el blanco. No es así, el blanco es la pureza total del perfume. El precio es algo que vale si la experiencia que encuentras te genera una emoción. Eso lo justifica todo. Es algo raro de decir, porque con el mismo dinero uno puede comer. Comer es importante en la vida, beber es importante. En la vida hay necesidades mucho más vitales que tener un perfume. Esto es seguro. Pero nosotros también somos seres humanos y estamos aquí en la Tierra también por otra cosa muy importante que es el arte. Y el arte es algo que nos salva, nos proporciona emoción, nos da esperanza de futuro, nos da una manera de ver las cosas de modo diferente. Esto es weón.
Si weón, como dicen las críticas es un acierto en fragancia y calidad también lo es su nombre. Lo menos que se puede decir es que usted da celebridad a un insulto que dejó de serlo hace varias décadas; a una muletilla y modismo que ha cruzado fronteras y a un dicho que está en la boca de prácticamente todos los chilenos y de muchos latinoamericanos. Este es otro acierto. Weón.
Esa es una de las cosas que más quedó en mi memoria. Fue un amigo en Chile que me dijo este dicho que es: “Oye weón, puta la weá, weón”. Me pareció muy entretenido porque tienes tres significados diferentes con una misma palabra. Mi idea era crear algo para magnificar, para contar y para recrear la experiencia del desierto de Atacama y de Chile. Al mismo tiempo buscaba encontrar algo que pudiera provocar una sonrisa. Creo que que ha pasado, que está pasando y entonces es un gol muy grande para mí. No sé si conoces el filme Forrest Gump.
Por supuesto, con Tom Hanks…
Sí. En el filme él hizo muchas cosas de una manera muy inocente, como abrazar al presidente. Yo no creo de ser como Forrest Gump, pero para mí fue un proceso inocente de crear algo que ofreciera regalar una sonrisa a la gente.



